lunes, 11 de noviembre de 2024

50 AÑOS DE LA INDEPENDENCIA ANGOLEÑA: Nos une el mismo mar

Angola es “fuerza” o “soberanía” en lengua kimbundu, y desde esas costas llegaron con la sanguinaria esclavitud siglo XV en adelante, sometidas por el imperialismo europeo colonizador, muchas de las primeras poblaciones africanas bantúes, para conformar junto a los originarios; las raíces de identidad de nuestro territorio uruguayo.


Obviamente también nos mestizamos con la raza blanca del verdugo invasor que primero usurpó, violó y mató y luego, con el pasar del tiempo, también tuvo necesidad de enamorar. Porque arriba los reyes, mandatarios y generales hacen y ordenan hacer las guerras, y abajo; en la eterna y natural búsqueda de paz y bienestar; el pueblo encuentra los caminos del amor como puede y a pesar de todo.

Hoy, flujos migratorios incesantes impulsan a ser proactivos en generar convivencia para mejorar las condiciones vitales y sostenibles del planeta, la casa común; donde es imprescindible la felicidad pública para la subsistencia colectiva, y hay sectores afrodescendientes legendariamente desplazados que atender en forma urgente y focalizada, intentando el tránsito hacia la equidad racial y justicia social.

Con la angolana África nos une el mismo mar llamado Océano Atlántico, similares penurias colonialistas y se dice que fuimos la misma tierra.

Indudablemente tenemos un pasado común de dominio portugués, y nuestros pueblos están hermanados por la historia de dolor de la diáspora esclavista en la triangulación comercial macabra Europa-Africa-Américas avasalladas. Un relato no siempre fielmente contado y estigmatizado socialmente por los colores de piel que detenta la ciudadanía más notoriamente subalternizada de la sociedad, la negritud afrouruguaya o comunidad afrodescendiente, terminología necesaria para no olvidar los orígenes políticos del racismo estructural, derivado de la trata humana invasionista y sus consecuencias tan perennes como criminales.

No es casualidad que Latinoamérica sea la región más desigual del mundo sino tributo al tráfico de personas que como mano de obra esclavizada, forjaron los capitales de los países capitalistas actuales que muchos de ellos nos siguen sangrando por las “Venas abiertas de América Latina” al decir clarísimo del compatriota universal Eduardo Huges Galeano.

Hay responsables de los millones de árboles genealógicos afro cortados brutalmente.

Hay razones ideológicas supremacistas y financieras para las inequidades de este lado del mundo, intereses creados y poderíos económicos occidentales que detentan y sostienen esos privilegios de unos pocos en detrimento de los derechos a la calidad de vida de tantas y tantos, la gran mayoría.

Aunque firmen convenios mundiales, muchas de esas potencias aún mantienen colonizadas tierras ajenas.

Siete veces entra Uruguay dentro de Angola geográficamente hablando, ni qué decir de su densidad poblacional, parte de los 54 países de la riquísima y continental tierra africana, tan mancillada y depredada como exuberante y digna. Madre África con la cual desde los tiempos de los tiempos tenemos lazos consanguíneos, lo que se dice familia literalmente hablando, teoría a la que hoy las ciencias antropológicas agregan conocimientos biológicos de memorias vergonzantes que es importante relevar para que no se vuelvan a repetir.

Compromisos estatales internacionales apuntan a cambiar el presente, revisando el pasado con miras a un futuro de desarrollo equitativo frente a la emergencia de países post coloniaje, víctimas de rezago social endémico aunque se hayan independizado.

Angola y la comunidad internacional llaman a la cooperación global, la solidaridad y la acción conjunta para hacer frente a los múltiples y complejos desafíos del mundo actual.

Pese a eso; el Gobierno de coalición de Lacalle Pou ni bien asumió en el 2021, cerró la Embajada de Uruguay en Angola. Aspiramos a que esto se revierta con mirada progresista en el próximo período, hacen falta estrategias administrativas sólidas para fortalecer y sostener políticas de intercambio exterior real y productivo.

No es cerrando embajadas que se logran.

Una embajada representa al gobierno de un país ante las autoridades de otro país. Sus objetivos principales son representar los intereses sociales, económicos y culturales, y profundizar la relación entre ambos Estados. En este caso, reforzar acciones que consoliden las democracias de ambas naciones y a sus pueblos tan ligados en tantas hermosas manifestaciones y aportes de diversa índole propios del sentir afrouruguayo. Sin ir más lejos como nuestro candombe esencial y espiritualmente bantú, hoy Patrimonio Inmaterial de la Humanidad declarado por Naciones Unidas para la Cultura y la Educación (UNESCO 2009).  

Combatir la discriminación racial y los nefastos efectos interseccionales de un sistema racializado, pasa por restablecer una ancestralidad común Sur-Sur vigente en su proyección socio cultural, científica y económica, garantizando derechos humanos fundamentales y asegurando institucionalidad multicultural y antirracista.

Por la salud emocional de la sociedad uruguaya es importante revisar la historia, mostrar verdades ocultadas, y retomar vínculos sólidos con la África diaspórica pues son heridas supurantes por una familia que nos fue segada. Las entrañas de una nación extirpadas violentamente antaño y actualmente por el sistema hegemónico clasista y excluyente neo colonial y desgraciadamente siempre vigente.

Saludamos a la hermana Angola y su independencia tan luchada, haciendo votos para retomar vínculos diplomáticos profundos, contribuyendo así a propiciar las necesarias alianzas que tiendan a la superación de la pobreza y la indigencia, la colaboración para el desarrollo sostenible según agendas mundiales refrendadas por el universo internacional desarrollado atento a los derechos humanos fundamentales.

Angola y su fuerza africana soberana se dispone a realizar celebraciones extraordinarias por sus 50 años de independencia en 2025. Hacemos votos para que se retomen relaciones a nivel Embajada uruguaya en territorio africano, lazo tradicional que nos pertenece por herencia cultural.

Que este aniversario de emancipación que celebramos, sirva para aumentar caminos democráticos comunes, alegrías colectivas y retomar relaciones exteriores amplias y profundas que permitan a la sociedad civil formar también la Casa Uruguay - Angola, un hermoso sueño afrouruguayo como tantos, nacido libre y acunado en las aguas naturales de nuestra madre Dandalunda.

¡Felicidades! ¡Axé!

 

 

Susana Andrade

https://es.wikipedia.org/wiki/Susana_Andrade

Cel +598-99215451 Montevideo- Uruguay

maesusana@yahoo.com,maesusanaandrade@gmail.com

Coordinación Grupo Atabaque-Federación IFA del Uruguay

viernes, 13 de septiembre de 2024

QUEMAS DE QUEIMADA


  • En prensa, ser polemiquísimo vende literal. El morbo de la gente compra. El estilo lengua-látigo, el agravio, suman adictos a la carroña, y eso atrae posiblemente más dineros y recursos al supuesto “anarcocultural” de turno. Se masifica mucho más la basura mediática, que intentar difundir gestos políticos con buenas intenciones de ayudar a la población. 
    •   No pretendo desvirtuar la sana discusión que quede claro.
    • El debate o la confrontación de pensamientos diversos, la libre expresión en marcos de respeto y consideración por la pluralidad, enriquecen la vida democrática de las personas. Creo en eso.
    • Y equivocarse y reflexionar, es también una condición humana de la que nadie está exento.
    • Hablo del uso y abuso de redes y medios de difusión masivos hay muchísimos hoy, utilizados para defenestrar personas y desvalorizar a los demás como señuelo para obtener altos niveles de fans y aumentar así la venta de espacios publicitarios, negocios varios o simplemente alimentar un ego famélico de aplausos como estrategia de marketing de baja categoría.
    • No son tareas realmente periodísticas, son empresarios que viven de la confusión, las riñas y promulgando verdades únicas. Defienden su criterio atacando el de los demás y sin aparente ideología propia, se solazan en denostar a viva voz quien no piensa como ellos.
    • Convengamos que estos incendiarios de la palabra tienen clientela fidelizada aunque cueste reconocerlo.
    • Gente que se “divierte” con la violencia verbal y burlas hacia otras personas.
    • Sin reparar en que la apatía en algunos casos es complicidad y que en política como en otros usos sociales, el indiferente ya eligió que otros decidieran por él.
    • Hay un bandidaje microfoneado que hace sus programas de increpar a los políticos y a la política, y no se definen porque les es más redituable pasar por dueños de la justicia y arengar a tirios y troyanos escudados en una cabina de grabación.
    • Tomar posición, comprometerse no les rinde y no existe para quienes se alimentan del lío, de la pelea y los conflictos. Es más útil la ordinariez camuflada de “periodismo verdad”.
    • Esto de hacer tiras con el cuero de la gente por radio, redes, streaming, youtube y más, en el papel de desconformes absolutamente de todos y todo, les cubre de aparente impunidad, hay miedos generalizados de caer en las garras de sus micrófonos-metralleta cargados de improperios para quien se les venga en gana porque obviamente se meten en todo.
    • Quienes eligen este tipo de actitudes, tienen la comodísima posición de no encontrar bien nada, desarrollar el oficio de observadores siempre negativos, y al fin ser “operadores” más que críticos neutrales, casi siempre haciendo inteligencia mediática. Porque la lectura no es otra; no hay chance de que a tu alrededor sean corruptos, malos, y perversos todos. Para ellos la noticia es la mala noticia y la discordia si no la hay, se promueve.
    • Pésima forma de relacionamiento conspirativo de una indispensable y mínima convivencia que necesita toda sociedad, incluso para poder tener espacios de “prensa libre” como el que les permite escrachar con amplificación.
    • ¿Terribles disruptivos? No.
    • Vulgares mercaderes oportunistas en roles asumidos para garantizar escándalos y audiencia numerosa. Es una simple lógica comercial que casi siempre les sale gratis.
    • Hasta que la pifian.
    • Entonces se envician en su ira “justiciera” creyéndose sus cuentos de todopoderosos y sintiéndose temerariamente habilitados para decir de la gente lo que se les cante incluso insultos, adjetivos racistas, yendo al borde de ser responsabilizados penalmente.
    • Hoy a uno se le fue la moto demasiado y chocó contra los derechos humanos.
    • Hay legislación local e internacional que penaliza los delitos de odio aún para las quemas de los Queimada.
    • No permitamos que la calidad de nuestra democracia sea lesionada por el ultraje presentado en formato prensa.
    • Nos toca defender la alegría y enviar toda la solidaridad para la querida Yessy López. Basta de impunidad ante la discriminación racial, el machismo y los actos racistas en medios públicos. Mujer afrouruguaya, artista popular y referente del candombe patrimonio cultural, agredida en redes al expresarse políticamente hace pocos días. La mediocridad del insulto como las razones de quienes no tienen argumentos valederos para desvirtuar la digna lucha por derechos.
    • Con la herramienta política partidaria a favor de la equidad racial y la justicia social no ofendemos ni tememos. ¡Fuerza compañera!

    Susana Andrade